
En el 2007 los obispos de América Latina reunidos en Aparecida nos invitaban a emprender una conversión pastoral. “Conversión” quiere decir: retorno. ¿Retornar adónde? A Cristo. Convertirse es volver a Cristo.
Supone hacernos nuevamente sus discípulos, seguirlo a Él. Ver la realidad con sus ojos, desde la fe, juzgar con criterios cristianos y actuar como discípulos misioneros de Cristo. Cristo es la clave. Conversión pastoral es convertir la estructura de la parroquia para que sea un camino hacia Cristo.
Una Parroquia al servicio del Plan de Dios.
Vivimos en un mundo fragmentado, diverso, múltiple. Sin embargo hay algo que tenemos en común todos los hombres: Somos hijos de Dios, somos hechura de Dios. San Ignacio se refería a esto que tenemos en común como nuestro Principio y Fundamento. Se trata de nuestros cimientos:. Decía Ignacio: “El hombre es creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios Nuestro Señor y mediante esto salvar su ánima”.
El sueño de Dios para nosotros es un camino de verdadera felicidad: vivir de acuerdo a este sueño de Dios es lo mejor que nos puede pasar. Pero el mundo de hoy no ayuda.
Nuestra misión como Iglesia, como comunidad parroquial es “la dulce y confortadora tarea de Evangelizar”. Conducir a la gente a Cristo, En términos ignacianos, ayudar a que alcancen el fin para el cual son creados. Cada uno en su identidad particular está llamado a dar gloria a Dios con su vida. Esto abarca a todas las personas y todas las dimensiones de la persona. Desde los fieles que participan de la misa dominical e incluso diaria, pasando por el usuario del dormitorio, que viene a la parroquia por una cama caliente y un plato de comida, hasta los vecinos que no vienen nunca a la parroquia, todos están llamados a dar gloria a Dios con su vida. Lo sepan o no. Nuestra tarea es ayudar a que lo descubran, lo asuman y lo realicen: en esto consiste la plenitud del ser humano.
La parroquia debe estar orientada a esto, pero a veces seguimos haciendo por inercia lo mismo de siempre sin preguntarnos si estamos cumpliendo con nuestra misión. Si la parroquia tal como está estructurada nos ayuda a nosotros y a los otros a encontrarnos con Cristo y a hacernos sus discípulos.
Es por esto que debemos reflexionar todos juntos acerca de si la parroquia es lo que debiera ser. Si su estructura responde a los desafíos de su misión en el mundo que nos toca vivir. Hay tantos hermanos nuestros que viven ignorantes de su dignidad y de su fin, de su Principio y Fundamento.
¿Qué cosas debemos modificar en nuestra estructura y en nuestro funcionamiento para que la parroquia responda a los desafíos de su misión?
Quiero invitar a todos a participar de un proceso de discernimiento de las estructuras pastorales (catequesis, grupos, comunidades, etc). Debemos asumir esto como un desafío propio. Cada uno desde su propia identidad, desde su lugar concreto tiene para aportar su experiencia y su visión al respecto.
Pensamos que podemos dedicar el año 2010 a este proceso de repensar la estructura.
¿Cómo participar?
Hay diversas formas de participación no excluyentes:
1) A través de la oración, pidendo a Dios por el éxito de nuestra empresa, concientes de que “si el Señor no construye la casa en vano se afanan los constructores” (Sal 126,1).
2) Depositando las sugerencias en las Urnas destinadas a tales efectos en la Iglesia y en la secretaría oarri o en el buzón de la entrada.
3) Enviando sugerencias y aportes a la dirección electrónica de la parroquia: parroquiaS.Ignacio@gmail.com
4) Participando de las Asambleas y actividades previstas a tal efecto: Aprovecho para decirles que tendremos la 1a Asamblea parroquial el Sábado 5 de Diciembre de 14: 30 a 20 hs.
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En Cristo,
. P. Rafael Pelufo SJ
. Párroco
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